viernes, noviembre 28, 2008

La Alianza de cara a su máximo desafío electoral en 50 años

El triunfo obtenido en alcaldes en las elecciones municipales de octubre ha colocado a la derecha por primera vez en muchos años, quizás por  primera vez desde el triunfo de Alessandri el ’58, con posibilidades de alcanzar democráticamente el poder ejecutivo en Chile. No obstante, no hay que engañarse con este éxito: el camino a la presidencia no es carrera corrida y la derecha ha demostrado una fúnebre habilidad para autoboicotearse a lo largo de estos últimos 20 años, al punto que la mayoría de los analistas especializados se preguntan si verdaderamente podrá lograr el desafío que se ha planteado.

Después de todo, el triunfo en alcaldes y la derrota en consejales ha puesto nuevamente de manifiesto que la ciudadanía apoya la gestión local de la Alianza pero que mayoritariamente desaprueba el trasfondo ideológico de los partidos de derecha.

 

Si la Alianza desea derrotar a la poderosa máquina electoral y espiritual de la Concertación, es necesario que aprenda a correr riesgos, riesgos que ha sido incapaz de afrontar durante el último medio siglo.

            Para poder comprender esto a cabalidad, es necesario revisar con detalle la derrota de Lavín contra Lagos en 1999. Pese a perder sólo por 102 mil votos en segunda vuelta ganando en cinco regiones –y acercarse a 30 mil votos de diferencia en primera y derrotarlo en mujeres en ambas-, el éxito electoral de Lavín no estuvo cerca por muy engañosas que puedan resultar las cifras. Porque el problema de Lavín no estuvo en aspectos soft de su campaña –el diseño publicitario de campaña, las propuestas concretas realizadas, el estilo cercano del candidato, el tiempo para convencer a más votantes, etc.- sino que por el contrario: esos aspectos fueron sus principales fortalezas. Además, la derecha tiene a sus propios Tironi’s de calidad. Es en los aspectos duros –como los planteamiento de fondo de los partidos políticos sobre su visión de un Estado-Nación, la historia asociada a cierta tradición democrática-, en suma, aspectos complejos de modificar en el corto plazo, donde la derecha hizo (y hace) agua. Es decir, obtener ese 1 ó 2 % que le falta a la Alianza para obtener la mayoría absoluta en la votación es más costoso que subir hasta el 48-49% de la votación.

            En esta elección presidencial que se avecina, la derecha cuenta nuevamente con un potente candidato para ganar. Nuevamente también, el país se encontrará bajo una crisis económica, aunque presumiblemente de menor impacto que la vivida tras la crisis asiática. Finalmente, será la primera elección presidencial con Pinochet muerto.

            Pero creo que se equivocan quienes suponen que en la elección presidencial basta con hacer unos ajustes menores en la campaña –un buen slogan, un programa de propuestas accesible, un recorrido extenso por todos los recovecos del país, un planteamiento express de temas pendientes como derechos humanos, voto a chilenos en el exterior, etc.- para ganarle a la Concertación. Lavín, que era un excelente candidato y exponente al respecto, no pudo sólo con eso. De hecho, hoy el mismo Joaquín lo vocifera a los cuatro vientos que se requieren cambios de fondo en la Alianza.

Todo lo que sigue tiene como punto de partida este postulado: la derecha ha fracasado en los últimos 50 años porque no ha sabido leer las necesidades y aspiraciones de la sociedad chilena y no por un tema de mal marketing o por una mala estrategia de venta de sus ideas. El problema de la derecha no son los candidatos –como acaba de quedar demostrado en la elección de alcaldes- sino que los partidos políticos, sus planteamientos de fondo y la forma en que han interaccionado entre ellos.

            Por eso esta elección plantea un desafío mayúsculo a la Alianza por Chile. Porque tiene posibilidades reales de ganar, pero no lo hará si no hace un esfuerzo serio, de fondo, doloroso, por ofrecerle al país mejores condiciones de vida con una propuesta atractiva, desafiante, nueva. Aspecto especialmente complejo en una coalición acostumbrada por varias generaciones a gobernar el país desde las sombras de la economía.

¿Cuáles serían estos desafíos? Podríamos armar una larga lista, pero en mi opinión personal, estos desafíos podrían resumirse en cuatro. Estos serían:

 

  1. Mostrar una agenda política de futuro. Es decir, la Alianza tiene que mostrarse más progresista que la Concertación en varios ámbitos para derrotarla en las urnas.

Se equivoca Allamand cuando supone que el desalojo es suficiente para derrotar a la centro-izquierda. El desalojo sólo apunta al voto-castigo, a la lógica de la alternancia en el poder como un derecho adquirido de la Alianza.

      Si después de 20 años de gobierno la Concertación ha ganado todas las elecciones más políticas que existen –concejales, diputados, senadores-, apostar sólo al desgaste es  ilusorio. Sobretodo si todas las últimas mediciones electorales han mostrado que el desgaste es del sistema político en su conjunto y muy especialmente, de todos los partidos políticos tradicionales. Incluidos, por cierto, RN y la UDI.  

      Convertir a la Alianza en una verdadera coalición progresista significa un cambio en 180 grados en como ha venido operando el conglomerado hasta hoy. Significa replantearse temas que están enquistados en el corazón de muchos dirigentes aliancistas de la década de los noventa.

      Existe entre los viejos dirigentes una convicción monolítica de oponerse a  reformas centrales de nuestro sistema político que no encuentran el mismo eco en las nuevas generaciones. Sólo por nombrar las más importantes, las propuestas del voto voluntario, la reforma a un sistema poco representativo como el binominal (en un país que la desigualdad se refleja en múltiples campos como los ingresos, las oportunidades y la política) y la democratización de los cargos provinciales y regionales.

      El caso del sistema binominal es especialmente grave ya que esconde una contradicción enorme del conglomerado de derecha. Hay que decirlo ahora con todas sus letras. Por que si bien por un lado, la derecha ha tomado como su bandera de lucha la defensa de la transparencia y la lucha contra la corrupción, el sistema electoral que ha defendido con uñas y dientes desde 1990 a la fecha incentiva exactamente las conductas contrarias.

      Si allí donde se supone que los ciudadanos deben escoger a sus representantes los partidos políticos poseen un mecanismo para nombrar a dedo a sus candidatos y, más encima, sacarlos elegidos aunque sean ampliamente derrotados, toda crítica hacia prácticas clientelares del gobierno suenan a discurso hueco. ¿Quiénes son estos que rasgan vestiduras por la transparencia y la honorabilidad pero que llevan candidatos pre-cocinados a las elecciones?

      Quiero ser majadero en esto: el binominal es una artimaña tecnicista que la gran mayoría del país no entiende cómo funciona en detalle pero está consciente de sus resultados: genera injusticia con la voluntad de los votantes y ancla a los puestos a los apitutados de siempre.

En Chile, el elemento principal que atenta contra el accountability y la rendición de cuentas por parte de los partidos políticos, eso es sin lugar a dudas, el sistema binominal. El binominal además es poco representativo electoralmente y le quita competencia al sistema político. Protege a los dirigentes que están hoy al mando de los partidos políticos de la decisión soberana de los votantes.

 

La inmensa falacia contenida en el “preocupémonos de los problemas reales de la gente” instaurada por la lógica de gestión eficaz de Lavín a fines de los noventa debe ser desechada. Primero, porque la frase nació como excusa para oponerse a las reformas políticas que planteaba la Concertación como el fin a los senadores designados, la inamovilidad de los comandantes en jefe, entre otros que terminaron igualmente por aprobarse. Segundo, porque los problemas de la gente no son una realidad en sí, sino que cada actor y conglomerado lo mira desde un prisma particular, un prisma político. No se habla de pobreza o salud sin hacer inmediatamente referencia a un marco conceptual específico que hay que transparentarlo. ¿Desde dónde se habla? ¿Cuáles son las propuestas específicas?

      Lo anterior se relaciona profundamente con el malestar difuso que siente la derecha, desde hace 70 años, con participar en política. Desde Ibáñez del Campo que la derecha ha sostenido que se encuentra el la política a su pesar, sólo por una responsabilidad moral para con la sociedad.  

 

¿Cuál es la agenda de desarrollo político de la Alianza por Chile? Al parecer no la tiene o esta se reduce a ir aceptando progresivamente, a través de los años, las propuestas de la Concertación. Tantos años en la oposición hace que muchos dirigentes estén cómodos en esa posición y los vuelven de pronto demasiado críticos no sólo con el gobierno, sino que con el Estado y la sociedad en general. En cierta forma, existe la percepción de que parte de la derecha es más reactiva que propositiva.

 

  1. El segundo gran desafío es demostrar el compromiso democrático de la Alianza. La mejor y más arriesgada forma de lograr esto en el corto plazo sería organizar primarias en la Alianza. Pero no cualquier tipo de primarias ni unas hechas a la medida del favorito Piñera: unas primarias abiertas, que permitan a cualquier chileno mayor de 18 años –inscrito o no- votar en ellas. Asimismo, resulta imprescindible coquetear lo mayor posible a Adolfo Zaldívar de participar en ellas, aún al riesgo de que los descolgados de la Concertación intenten de hacerlo triunfar para detener a Piñera. De eso se trata exactamente: de acercarse verdaderamente al centro político del país, de convencer a los desencantados que un gobierno de derecha no sólo no es peligroso, sino que podría ser provechoso en muchos sentidos. El que va a votar a las primarias de un conglomerado cuenta después con mayor lealtad para volver a elegir al candidato del pacto, aunque su candidato específico hay a sido derrotado en la primaria.

Pero no intentándolos convencer como lo ha hecho hasta ahora la Alianza. Hasta hoy, la Alianza sólo ha ofrecido un pacto electoral y no un pacto verdaderamente político con los desencantados de la Concertación. A fin de cuentas, más allá de los cargos con que se premiará a quienes se unan al pacto, urge convencer a quienes se sienten representados por dichos representantes, más que a los representantes en sí. Para ello no basta negociar cupos o ministerios, sino que hay que abrirse a flexibilizar –esa palabra que tanto desagrada a muchos dirigentes de derecha- el programa de gobierno.  

 

  1. Comprender que la negociación parlamentaria entre los partidos es secundaria (la derecha lleva los últimos 20 años conformándose con ella) y que el desafío principal es la Presidencia. La consecución del poder ejecutivo debe supeditar todo el resto de la configuración electoral. Últimamente hasta se ha filtrado que los partidos de derecha ya tienen distribuidos los ministerios políticos en caso de llegar a la presidencia. ¡Eso es poner la carreta delante de los bueyes!

 

  1. No caer en la trampa de los dilemas éticos.  En la derecha chilena existe una verdadera vocación por la ética de la convicción. La Concertación, en su afán de retener el poder y sabiendo la contradicción interna entre la derecha liberal y la conservadora, harán lo imposible por enemistarlos con los votantes. Si la derecha pisa el palito el 2009 (como lo hizo este año con la pastilla del día después), se habrá anotado un nuevo autogol.

Con los dilemas éticos se ganan muy pocos nuevos votos y, por el contrario, se pueden perder fácilmente varios cientos de miles.

Nadie espera que de la noche a la mañana la derecha se vuelva pro-abortiva o promotora de la adopción de hijos de las parejas homosexuales. Pero la derecha necesita no confundir sus deseos con la realidad. La homosexualidad no es una enfermedad y su reconocimiento legal es sólo hacer letra lo evidente. Se pueden discutir los términos o conceptos, pero no se puede detener el avance de los procesos sociales.

 

Si Piñera no logra hacer modificaciones de fondo a la Alianza por Chile antes de diciembre del 2009, la derecha habrá desperdiciado una nueva oportunidad. Aunque pierda por sólo 15 o 50 mil votos en una reñida segunda vuelta, una quinta derrota presidencial consecutiva sería un desastre imperdonable.

            Como dijo Max Colodro hace algunas semanas, si la derecha es incapaz de hacerse del gobierno en esta oportunidad, toda una generación de dirigentes debiera irse para la casa con humildad  y con la convicción de que fueron incapaces de armar una propuesta-país atractiva.

            Peor aún, seguirá colaborando –al tener propuestas poco competitivas con la Concertación- al desprestigio de la actividad política en Chile y agregándole parafina a una democracia que puede volcarse al populismo en cualquier momento. Sólo falta que un buen candidato corra con colores propios.

            La derecha no puede arriesgarse a perder nuevamente, pero aún no sabemos si está dispuesta a luchar de verdad como colectivo –no como voluntarismo individuales- por el control político del país. Es la duda que se despejará en los meses venideros. 

matias

domingo, enero 20, 2008

El fracaso maquillado


Ahora que estamos empezando el año 2008, no está de más volver la vista al gran dolor de cabeza del gobierno este año: el Transantiago. Con la renuncia con "vale otro" del ministro Cortazar y el informe de la cámara de diputados en mano, el transantiago se presenta ahora -a 10 meses de su dolorosa puesta en marcha- como un monstruo un poco más armado y menos horrible que el que soportamos por meses.
Pero ello no significa de que las cosas estén en un nivel aceptable. Cuando el ministro Cortazar y otras personalidades publicas e refieren a que el principal escollo de sistema de transporte capitalino es "la mala evaluación de los usuarios", se refieren a ello como si sólo reflejara la opinión subjetiva y antojadiza de unos usuarios que están exigiendo más allá de la cuenta.
El mismo Vidal ha dicho recientemente que "hay absoluta confianza del ministro Cortázar de que las cosas se están haciendo bien", al tiempo que dijo que "ya cumplió con lo esencial a lo que se comprometió, a más buses, a más recorridos nuevos, a modificar los contratos y a renovarlos. Eso está hecho".

Pero no: no se está pidiendo que se cumpla con lo que el sistema prometió (rebajar el tiempo de viaje y que estos sean más expeditos) sino que simplemente que el transantiago cuente con las mismas condiciones infrahumanas del sistema de las amarillas. Y hasta el mismo día de hoy, la calidad del servicio es sub-amarillas.

Aunque los medios de comunicación hicieron eco de la pléyade de culpables que identificó el Informe de la Cámara de Diputados, se obvió el tema fundamental al respecto, que no es otro que esta simple conclusión: El Transantiago, como intervención global del espacio metropolitano, fracasó.
Cuando se reconoce que los problemas del proyecto no sólo estaban en la implementación del mismo sino que también de forma importante en el diseño, lo que se está diciendo es que la forma en que se estructuró todo el sistema -el soporte institucional a la base, la licitación de recorridos, el diseño de los trasbordos, etc- adoleció de errores profundos.
Sinceramente me pregunto: ¿eso se soluciona unicamente inyectando más buses al sistema o realizando las obras de segregación de vias pendientes? ¿Se soluciona mejorando el acceso a la tarjeta BIP en más centros de venta? ¿se soluciona construyendo 4 mil paraderos techados para el invierno? Con toda la sinceridad del planeta, "no". Se está tapando el sol con un dedo.

No, no y no. La intervención global del Transantiago fracasó. Reconocer esto en serio implica ser lo suficientemente serios para decirnos a nosotros mismos: "el sistema de transportes en la capital no mejorará sustantivamente en, al menos, 3 a 4 años". El sistema no funcionara según lo proyectado nunca, sino que simplemente subsitirá con más pena que gloria por los siguientes años.
Quien diga lo contrario, está pensando en las municipales del 2008 o las parlamentarias del 2009. Esta es una verdad ferozmente cierta: el transantiago NO SE SOLUCIONARA en este gobierno. Y no porque siga siendo inoperante el gobierno, como le gusta predicar a la derecha, sino que porque rediseñar por completo un sistema de transporte para una ciudad metropolitana de las dimesiones de Santiago requiere de al menos ese tiempo. Hacerlo en menos tiempo es seguir con la lógica del parche curita frente a la fractura expuesta.
Yo creo que por sincericidio polítioa hay que decir el tiempo que tomará regularizar el transporte publico en esta ciudad. Aunque le cueste a la Concertación la mitad de las alcaldías este 2008. Mejor pagar el costo político ahora que perder el gobierno el 2010. Vamos a ver si tienen coraje.


matias

sábado, enero 12, 2008

Feliz año Nuevo

Con este video de la celebración del año nuevo de mi hermano y de un amigo en Isla de Maipo le deseo a todos un feliz año nuevo.

saludos, hip

matias

viernes, octubre 05, 2007

La ley penal juvenil y Naty

Esto últimos días el ambiente se ha visto perturbado por el explícito video de Franco y Naty, unos colegiales teniendo sexo oral en plena plaza.

Uno de los comentarios más recurrentes que he escuchado es que "quienes participaron del vídeo no midieron las consecuencias de sus hechos". Imagino que el estúpido que subió el video no previó que la Brigada de Investigaciones está tras sus pasos por publicación de material pornográfico. O que Naty no previó la estigmatización a lo largo y ancho del país a la que se ve (y se verá) sometida por realizar dicho acto.
Sinceramente, les doy el beneficio de la duda. No creo que lo hallan hecho "a conciencia".
Lo que no me puedo explicar es la contradicción de nuestra sociedad que juzga que una adolescente que realiza actos sexuales actúa sin discernimiento y, simultáneamente, afirma que todo joven de 14 años o más que cometa un delito sí lo tiene y puede pagar con carcel su osadía. Es decir, que un joven que se acuesta no sabe lo que hace, pero sí lo sabe es que roba o hurta. Esta incongruencia me parece gigantesca y se parece mucho a esa de EEUU durante la guerra de Vietnam, donde los jóvenes no podían por edad comprar alcohol pero sí podían ser llamados a combatir en el frente.
Resulta paradójico que a nuestros jóvenes les demos actualmente obligaciones de adultos y derechos de niños.

matias

PD: no a los 14 años como edad suficiente para ser declarado con discernimiento. Es un despropósito !!!!!

miércoles, septiembre 19, 2007

Suicidio Patrio


Varios héroes nacionales dieron su vida por el país en diferentes fechas: 21 de mayo, 1y 2 de octubre (el desastre de rancagua), 19 de noviembre (la batalla de dolores), por nombrar sólo algunas.

Pero el 18 de septiembre se matan muchos chilenos y, sinceramente, no es por amor a la patria ni en ninguna batalla decisiva. Es en la sobrevivencia con sus propias vidas que el 18 se lleva a muchos compatriotas para el otro lado.

Lo cierto es que la fecha es la excusa perfecta para que muchos saquen su propia tristeza a flote. La mayoría de las veces disfrazada de miserable borrachera, arriba o abajo del caballo. Debajo de las ruedas de un auto o al volante del mismo, decenas de chilenos pierden la vida estúpidamente los 18 de cada año (a veces no tienen ni 18), sin hacer ningún saludo a la bandera que no sea ahogarse en sus propias penas y angustias, en el consuelo y des que siente por si mismo.

Cada 18 se llena de martires innecesarios, anónimos, que se van amontonando en el contador.

matias

viernes, agosto 17, 2007

"Cocalero" de Alejandro Landes


El documental de Alejandro Landes exhibido ayer en el SANFIC nos muestra los últimos 70 días de campaña electoral de Bolivia siguiendo con su cámara al líder sindicalista cocalero y actual presidente Evo Morales. El gran aporte de Landes es que nos muestra una campaña política desnuda, sin retoques ideológicos, y que el realizador accede a los detalles más cotidianos de un candidato presidencial que se tenga memoria -pese a que en algún momento Evo lo acusa a Landes de pertener a la CIA y éste debe quedarse en El Chapare para que le devuelvan la confianza.
De antología son las escenas de Evo asistiendo a peluquerías Unisex de bajo perfil, de esas que abundan en los Caracoles chilenos; jugando fútbol o raquetball con sus correlegionarios de partido o, la más notable de todas, bañandose en un río con la camiseta de fútbol de Bolivia y en calzoncillos. El "decoro" y las apariencias harían difícil, sino imposible, obtener imágenes así de naturales y diarias de candidatos presidenciales de otros países del continente. Ese es el gran acierto de Landes qe hace que los pequeños detalles pasen a un segundo plano.

Junto al documental y con una visita a bolivia en el cuerpo (como mochilero o backpacker) me doy la libertad de ir un poco más allá en el análisis.

El documental se preocupa de mostrarnos las luces y sombras de un movimiento sindicalista indigenista como el MAS. De las luces, se reconfirma (al menos para mi) la integridad moral a toda prueba de Morales, lo que lo ubica a millones de años luz de distancia de Chávez. Evo podrá ser anticapitalista, estatista, revolucionario trasnochado para algunos, pero su actuar y su consecuencia son encomiables. Evo no se engolosina con el poder y aún no ha mostrado ningún atisbo siquiera de que necesita eternizarse personalmente en él para llevar a cabo su programa. En eso se equivoca Oppenheimer cuando lo compara con Fidel o Chávez.
Otra virtud del movimiento es que ha sabido utilizar sabiamente y en su provecho las características culturales del país, aceptandose a sí mismos en vez de soñarse de una manera diferente a la que son. De ahi que aprovechando el machismo latinoamericano colocaban a las mujeres adelante en la protesta, porque los policias militares no podían golpearlas con la fiereza con que golpeaban a los hombres. O que practicaran semanas antes de la elección la forma correcta de votar con las campesinas analfabetas. todas ellas son ventajas aplaudibles del partido.

Las sombras del movimiento tienen que ver, a mi entender, con dos tópicos. El primero relacionado con el impacto entre los discursos globalizados de la modernidad con algunas características del movimiento y la segunda con la dependencia del MAS de Morales.
Respecto al primer tema, es evidente que la fuerte cohesión interna del MAS lo lleva a momentos (o puede llevarlo a futuro) a entrar en contradicciones con el respeto de los derechos humanos y con valores relacionados con la libertad de expresión. Exigir, por ejemplo, que el MAS deje de castigar a quienes transpasan las normas atándolos al palo santo (un árbol del Chapare que contiene hormigas agresivas) es algo que en mi opinión requiere más debate. Lo mismo puede decirse de la obligación de asistir a las asambleas o de dar la mitad del aguinaldo a la confederación. Hacerlo sería privar a un movimiento político reciente, en etapa de consolidación, de herramientas partidarias muy efectivas para la disciplina interna.
Relacionado con lo anterior es el tema de la institucionalización del MAS a mediano plazo más allá del liderazgo de Evo. El carisma y la integridad de Evo lo hacen ser percibido como "irremplazable" o "unico", tal como lo expresan algunos candidatos en el largometraje. Si el MAS no es capaz de generar nuevos y renovados liderazgos de la talla de Morales antes del fin de su mandato, de poco servirá promulgar una nueva constitución o nacionalizar los recursos naturales. El MAS debe encontrar la ecuación correcta entre la continuidad de su programa de gobierno y la renovación de sus cuadros. Sobretodo en la actual coyuntura sudamericana, la nueva Constitución debiera respetar el actual art. 87 de la Constitución boliviana que limita a un periodo la relección presidencial.
De que saque proyecto de sus ventajas y sepa solucionar sus limitantes depende, en última medida, la sobreviviencia y efectividad del MAS de entregarle a los bolivianos lo que les prometió.



matias

martes, agosto 14, 2007

Niño Predicador

Tenía unos comentarios en preparación, pero este video de YouTube me ha dejado con la boca abierta.... cuanto fanatismo hay en el mundo. El Bin Laden del cristianismo.

domingo, julio 29, 2007

Un Proyecto fascinante


La razón de tanto silencio en las últimas semanas es que me ha dado mucha -muchísimas- vueltas una idea loca que tengo desde hace ya varias semanas.
Ocurre que antes de insertarme laboralmente como lo estoy ahora tuve la oportunidad conocer el mercado laboral desde la otra acera, es decir, como simple postulante. Con lo que me encontré es con lo que se encuentran muchos chilenos a diario: con procesos de reclutamiento sesgados, dudosos, diriguidos. Entrevistas de selección con preguntas insólitas y hasta caprichosas, sin ningún tipo de pauta o estructura.... arbitrariedad a granel.
Concretamente, todo comenzó con una postulación a la consultora Sprint en la cual, luego de entrevistarme ¡4 veces! no tuvieron ni siquiera la decencia de llamarme. Ahí todo lo politicamente correcto se me fue por el traste.... y los llamé dos veces hasta que el gerente me dijo, entre excusas inverosímiles ("estuve resfriado"), que yo no habia sido el postulante seleccionado. Llegar placé no tiene nada de traumante, pero si la falta de respeto absolutamente despreocupada y sin culpa que opera en muchos lugares. aquí quiero aprovechar de agradecer publicamente a Metrogas, que me llamó cuando participé en un proceso de selección con ellos.
Vamos al grano. Quería canalizar positivamente la rabia que me produjo la situación. Hacer algo al respecto por mi y por el resto de las personas que se ven expuestas a irresponsabilidades parecidas. La respuesta a ello es despitutados.cl, un sitio web de denuncia de faltas a la meritocracia de las empresas.
La página ahora está en fase de desarrollo (aún no la subo), pero aqui puedo adelantar algunos detalles. Cuando digo faltas a la meritocracia me refiero a irregularidades o malas practicas en el ingreso de las personas a las organizaciones, lo que en la terminología de los recursos humanos se llama reclutamiento y selección. Ejemplos es lo que más hay: avisos de trabajos en los medios de comunicación que exigen características que no correlacionan según los estudios con el desempeño en el cargo, filtro de curriculums no prolijo y sin respuesta a los postulantes, entrevistas de selección no estructuradas ni relacionadas con el desempeño exigido en el cargo, etc.
En mi opinión al menos, lo que más hay en Chile hoy es discriminación clasista, de ahi la importancia de proponer mejoras a algunos aspectos del codigo de Buenas Practicas Laborales propuesto por el gobierno el 2006. Por ejemplo, los CV's deberían ser ciegos a ciertos factores demasiado asociados a cierta perfil sociocultural como comuna de residencia o colegio de egreso, así como otros factores de discriminación como el género, el aspecto físico, el estado civil, la raza o la religión. Y eso la mayoría de los economistas no lo están midiendo con la prolijidad con que miden el declarar el 17 de septiembre feriado.

los mantendré informados. Se recibe cualqueir tipo de comentario y/o sugerencia.

Por el momento adjunto los objetivos especificos del proyecto (que está basado en gran parte en lo que hacen ahora las odecus y sitios web de reclamos como reclamos.cl):

Objetivos Específicos:

  1. Proponer mejoras que permitan a diferentes organizaciones mejorar sus procesos de reclutamiento, selección, promoción y remuneración.
  1. Informar y denunciar a la opinión pública transgresiones a la meritocracia realizado por empresas y rubros específicos.
  1. Investigar y conocer la presencia de la meritocracia en las empresas de Chile.
  1. Informar a postulantes a trabajos y trabajadores sus derechos en materias relacionadas a la meritocracia, así como la forma de exigirla.



matias

lunes, julio 16, 2007

Las unicas salidas


El destacado periodista argentino Andrés Oppenheimer, correponsal del Miami Herald, trata con descarnada sinceridad la actual situación de latinoamerica.
El autor se dedica a comparar la situación de la región con otros países en vías de desarrollo que lo están haciendo bien, como China, Republica Checa, Irlanda y otros. A través de visitas a actores sociales y políticos relevantesde dichas naciones el autor va mostrando las diferencias entre las políticas ecomómicas adoptadas por dichas naciones y la actual situación en los países de América Latina. En definitiva, un bien libro que nombra varias claves relevantes -la educación, el pacto entre trabajadores y empresas, los incentivos a la innovación- a la hora de pensar en el desarrollo.

Mi único reparo, sin embargo, es que el texto tácitamente sostiene que el libre mercado bien entendido es la única receta posible en la región, aún en los países donde ha fracasado. Me refiero especialmente a Bolivia, un país que tuvo antes de Evo Morales sucesivos presidentes que aplicaron políticas de inspiración neoliberal, abriendo el país a la inversión extranjera, bajando los aranceles y privatizando las empresas estatales ineficientes. Sin embargo, el aplicar ciertas políticas macroeconómicas sin prestar atención a la cultura local (donde el neoliberalismo termina siendo más pro-empresas con llegada en el gobierno que pro-mercado) puede terminar siendo, como lo muestra ferozmente el ejemplo de la Argentina Menemista, una apuesta dolorosa.

matias

lunes, julio 02, 2007

Si la derecha quiere ser gobierno

Ahora que ando un poco desafectado de la Concertación y veo que el pobre de José Miguel Izquierdo es el unico cientista politico que anda haciendo sugerencias para la derecha semana a semana, me he decidido por centrarme en ella un rato.
Lo primero y más obvio de todo es que una derecha vigorosa, con alta votación electoral, con opciones ciertas de gobernar, le hace bien al país. Es sano para nuestra democracia porque de lo contrario terminamos conformandonos con el mal menor que se ha venido convirtiendo en el último tiempo la Concertación. O peor aún, hacer que el desencanto con el gobierno se convierta en antisistémico (contra el sistema político en su conjunto) en vez de llevar votantes a sus filas. Pero como bien dice Allamand, la alternancia en el poder no es un derecho adquirido, sino que debe ganarse (o al menos hacer el intento).
¿Qué debe hacer la derecha entonces si quiere gobernar el 2010?

Una ingeniosa y aparentemente sencilla formula es la proponen Engel, Galetovic y Gonzalez a partir del análisis de las encuestas CEP en marzo de este año: que la derecha sea capaz de seguir políticas públicas moderadas aunque molesten o enojen a gran parte de sus partidarios más derechistas.
El tema en la UDI -que es de tradición más jerarquizada- pasa porque nadie condena o calla a los "coroneles" que se escapan con los tarros y prefieren seguir teniendo sus pequeños feudos de poder antes que la derecha llegue a la Presidencia. En ese sentido son fieles a la arenga de Frei Montalva de que "ni por un millón de votos cambio una coma de mi programa".
Un ejemplo especialmente notable de lo anterior es Jovino Novoa. ¿cómo moderar a Novoa después de la vejación que sufrió en el Caso Spiniak? No olvidemos que esa vejación le valió que nadie -ni Lavín como ungido- pudieran evitar que ocupara la presidencia de la UDI. Y Novoa no es ningún moderado.
O Moreira, que es un gran diputado por La Cisterna pero que se hace notar por sus virulentas y desmedidas críticas en temas varios, sintiendo orgullo de su pinochetismo y otros excesos lamentables. En vez de alinearlo, lo dejan de vocero de verano (¡vaya arakiri!).

Si la derecha fuera capaz de proponerle al país 3 ó 4 políticas públicas sensatas y moderadas al país que esté requiere con urgencia y que la Concertación no ha podido o no ha tenido el coraje de realizar, la elección del 2009 ya la tendrían en el bolsillo. Pero para eso tienen que hacer un esfuerzo que les duela, tienen que hacer la diferencia en temas claves del país.
Humildemente sugiero 4 temas: reforma al binominal, delincuencia y drogradicción, desigualdad y educación. La derecha puede y tiene la gran opción de levantar como bandera propia la reforma al sistema binominal que favorece a las dos coaliciones en desmedro del resto de los partidos y de las propias alternativas de los votantes (cfr. Navia & Engel 2006). Aunque pierda votos en la calculadora electoral los recuperará porque empoderará a los ciudadanos que podrán escojer realmente a sus senadores y diputados en perjuicio de los actuales cabildeos de los partidos políticos. Además, un gesto de la derecha en esta materia sería una señal potente de desligamiento con el proyecto político del gobierno militar.
Respecto a la desigualdad la Alianza tiene mucho camino por recorrer. Debe partir por independizarse de los grandes grupos económicos del país y ser verdaderamente libre mercado. La derecha cometió el feroz pecado de confundir ser pro-mercado con ser pro-empresas. Bajo el deslavado discurso que la concertación es estatista y antiliberal (algo auspiciado por Bardón y sus secuaces) la derecha ha defendido muchas veces de manera escandalosa a conglomerados de empresas ineficientes, monopólicas y con intereses creados. En la derecha sobran economistas y faltan sociologos, psicólogos, organizaciones de defensa del consumidor.
Ese es el primer paso en temas de desigualdad, sólo para que la ciudadanía le de a la derecha el espacio para creer que están hablando en serio. Luego vienen denunciar la segregación espacial de nuestros núcleos urbanos, rechazar toda forma de discriminación solapada en lo laboral y social proponiendo múltiples medidas que permitan avanzar hacia una meritocracia, mejorar el acceso de los más desprotegidos a las estructuras de oportunidades, etcétera.
En el tema de la delincuencia hay una gran oportunidad de proponer soluciones aprovechando el gran vacío gubernamental. No olvidemos que parte importante de la fama que ganó Lavín en los noventa fueron por sus novedosas medidas al respecto (los carros rojos, avisar a la municipalidad cuando uno se va de vacaciones, más luminarias, etc.). La derecha debe proponer y ejecutar estrategias osadas para enfrentar la delincuencia y otro tema ninguneado por la elite gobernante: el narcotráfico. La venta de droga en las poblaciones o villas con sus armas, rencillas, violencias es quizá el factor que más deteriora la calidad de vida de cientos de miles de chilenos hoy.
En la educación el desafío va en la línea de reconocer la desigualdad y construir una propuesta país al respecto, aunque ello implique enojarse con Vial y la asociación de colegios subvencionados.

Junto a las cosas que la derecha tiene que hacer o proponer, también debiera dejar de hacer otras. 2 botones de muestra: uno, debe dejar de defender a los moralistas a ultranza para afrontar los embates desde una perspectiva más propositiva. En eso deberían aprender de la campaña del Hogar de Cristo con la píldora... que más que criticarla valoraba el hecho de tener un hijo. Por lo demás, ni los moralistas -ni los proabortistas- acérrimos rinden electoralmente.
Otor ejemplo son los exabruptos contrarios a los derechos humanos, como la defensa de la fuga de Iturriaga que hicieron algunos parlamentarios. La derecha debería aunar criterios al respecto, desde Labbé a Piñera, sin excepción.



Vista en su globalidad, en la derecha hay una línea divisoria entre quienes están por moderar a la derecha y tienen la convicción de llevarla al poder ejecutivo y quienes prefieren mantenerse leales a sus convicciones más profundas aunque están no conciban el apoyo del electorado padeciendo de "consecuencia excesiva". En el primer grupo están Pablo Longueira, Joaquín Lavín, Sebastián Piñera, Carlos Larraín, Gonzalo Cornejo, entre otros. En el grupo de los que atornillan al revés están el ya nombrado Novoa, el ex almirante Arancibia, el diputado Maximiliano Errázuriz, etc. De Allamand tengo la duda porque podría estar haciendo el juego de él llevarse los costos de hacerse el duro y dejarle más camino despejado a Piñera, pero pareciera más obstructor que constructor de un gobierno de Derecha. También en el limbo estaría Hernán Larraín que pese a la coordinación y colaboración que ha demostrado con sus pares de la Alianza aún no se desembaraza de la confrontación directa sin propuesta que ha veces muestra la UDI (como en el Transantiago).

El país se merece una derecha que esté dispuesta a arriesgar y jugársela el todo por el todo por ser gobierno. El país se merece poder escoger entre dos coaliciones que quieran ganar las elecciones y no sólo escojer a la pior es nada. Para decirlo cinematográficamente: si la derecha no hace enfurecer y ver canas verdes a Hermórgenes, Moreira, la Cubillos, Angelini y Orozimbo, prefiero seguir votando por los moderados y corruptos concertacionistas.


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lunes, junio 18, 2007

Perdón por lo sincericida

Que me perdonen los moderados, pero es profundamente saludable que el proyecto original de ley para inyectarle 151.960.000.000 pesos al Transantiago falle este martes.

Primero, porque esa inmensa tracalada de plata no se va a gastar en mejorar las condiciones del sistema ni condiciona esos recursos siquiera. Ni un sólo peso de esas lucas va para comprar más buses, construir paraderos, remplazar la eterna implementación tecnológica, instalar más centros bip! de carga, apurar la construcción de los corredores de Santa Rosa, implementar medidas contra la evasión o cualquier otra inversión en infraestructura. No, no y no. Con o sin el dinero la humillación diaria y heroicamente silenciosa de los santiaguinos continuará su constante via crucis. La ley es simplemente es para darle respiración boca a boca –para contenerlo en la UTI- a este enfermo blanco con franjas verdes. Para mantenerlo conectado al respirador artificial hasta diciembre.

Aunque como votante de la Concertación me duela hasta el tuétano reconocerlo, el domingo pasado Melnick dijo lo desgarradoramente cierto: el dinero se va a usar para no pagar el costo político del dantesco error de comenzar el proyecto en febrero. Ese dinero se está usando para acallarnos como ciudadanos, para evitar que el alza del pasaje de un servicio que es básico y monopólico nos haga reaccionar.

Aquí que me perdonen los pragmáticos: ese costo debe pagarse ahora, en el ojo del huracán. Si el proyecto cae, se hundirían con él Belisario Velasco, Viera – Gallo, Lagos Weber y Andrés Velasco. Nada personal contra ellos, pero es el terremoto que la política chilena necesita para asumir con entereza la crisis y no pasarla por el lado.

Por eso deben pagarlos Ministros, Subsecretarios, Gerentes y todas las personas del Ministerio de Transportes, Obras Públicas, Hacienda y el AFT que tuvieron sus manos ensuciadas con esto. Deben pagarlas por las millones de horas-hombre perdidas por los trabajadores, por la fuerte degradación de la calidad de vida en esta ciudad, por el efecto del proyecto en la economía nacional, por todo el sufrimiento que se vio en un comienzo como mero “costo de implementación”. Basta de paliativos señores, hay que disparar sobres azules a discreción. La ciudad se merece algo más que disculpas balbuceadas que suenan a disco rallado, sin efectos concretos. Y no hay apuro, que la Presidenta y toda la Concertación la pagaran en la encuesta CEP en dos semanas más.

Que lo sepamos bien desde un comienzo: se están colocando 30 mil pesos por cada santiaguino sacando dicha inversión de los impuestos generales de la Nación. Ese dinero representa 4 años completos del Presupuesto de Investigaciones de Chile, más de la mitad de la inyección a Educación que la misma Bachelet anunció el 21 de mayo, 6 veces el presupuesto anual de la Contraloría General de la República.

Esa montaña dinero va para que no quiebre el sistema de financiamiento, no para mejorar el sistema de transportes.

Segundo, porque si el Presidente del Senado junto con el Vicepresidente le hacen sendas indicaciones al proyecto, por algo será. Más allá de sus conflictos mezquinos e individualistas que cada uno de ellos mantenga con las directivas de sus respectivos partidos, es una señal potente e inequívoca.

Las negociaciones del Gobierno con los parlamentarios oficialistas y de oposición han sido un horrible ejemplo de prepotencia y extorsión (perdónenme los cautos por el lenguaje violento pero ajustado a los acontecimientos). El gobierno ha confundido la premura de los recursos con pasar la aplanadora por Valparaíso haciendo llamados a la disciplina para evitar la discusión de los temas de fondo: ¿es adecuada esa suma de dinero? ¿?cuales es la modalidad de entrega de dichos recursos? ¿Qué medidas de infraestructura se van a realizar en conjunto con la inyección de recursos?

Si finalmente la ley se aprueba entregando ciento sesenta y ocho mil millones de pesos para el Transantiago más una cifra equivalente para regiones (una cifra equivalente al Davilazo de los ‘90s), la historia recordará que gastamos gran parte de nuestros excedentes del cobre en salvar a una guagua que nació media muerta. El despilfarro del salitre será un mal chiste al lado de este condoro.


matias m, aprovechando el tiempo libre que da la cesantía


aquí un bonus track, la opinión de Frei: "no sacamos nada con inyectar fondos al sistema para salvarlo de la quiebra e impedir el alza de tarifas, si esto no va aparejado de una mejora sustancial en la calidad del servicio. De lo contrario, seguiremos dilapidando recursos entregándoselos a quienes han hecho mal su tarea. Por lo mismo, es que también pedimos al Ministro de Transportes que presente a la brevedad un plan alternativo al Transantiago para ponerlo en práctica si éste no entra a la brevedad en proceso de franca mejoría."

jueves, junio 14, 2007

Los colados

Como psicólogo laboral y experto en comportamiento organizacional, me sorprende de sobremanera la forma ramplona y simple con que se ha analizado el tema de la evasión de pago por parte de los pasajeros en el Transantiago.

Más allá de la cifra específica de evasión -20% según operadoras, 40% dice el gobierno- se hecha de menos una interpretación que involucre diferentes niveles de análisis y no caiga en el zapato chino de que es la “viveza nacional del chileno” la que explica tales cifras del fenómeno. Adjudicar el no pago de un número importante de los usuarios a ello no sólo no es cierto, sino que es un juicio negativo sobre nuestra propia cultura nacional que sólo ensombrece muestra comprensión del problema y no es de utilidad para pensar las posibles soluciones o intervenciones que este inconveniente requiere. Por ese derrotero sólo llegamos a que los usuarios deben trenzarse en grescas entre ellos para exigir a los “colados” que paguen por el servicio. Una solución tan poco institucional como confiar que los automovilistas solidariamente lleven a las personas que el Transantiago no alcanza con su capacidad llena de bote a bote.

El problema se puede y debe mirarse desde otras ópticas. Por ejemplo, podemos equipararlo con el ausentismo laboral en las empresas o enfocarlo como una externalidad negativa del sistema. Utilizando dicho enfoque es fácil concluir que la evasión –al igual que el ausentismo- es un síntoma que puede tener diferentes causas: el malestar de los usuarios con respecto al sistema de transporte, problemas en el diseño del sistema de control de pagos, desinformación de los usuarios, etc. Un síntoma organizacional por definición no tiene una única causa que se relacione de manera inmediata con él. Es decir, la evasión como output o resultado debe reintroducirse en un nuevo modelo comprensivo que lo incluya explícitamente en el análisis.

La evasión como problema debiera afrontarse en distintos niveles de análisis, ya que medidas aisladas (a nivel de castigo a los usuarios o la reformulación de la descripción de cargo de los choferes) están destinadas al fracaso por dichas medidas carecer de soporte organizacional y consecuencia en otros niveles.

Entonces, ¿cómo intervenir de manera multidimensional la evasión?

Un primer nivel de intervención debiera ser con la facilitación de las formas de pago. Esto, que suena a perogrullo, hoy no existe. Por más que existan 1.000 puntos y 50 centros bip! para la recarga, la cobertura es minúscula. Considerando que el radio urbano de Santiago tiene 641,4 km², un usuario tendría que caminar al menos 6 cuadras si cada oficina estaría exactamente equidistante de las restantes. Ello, sin considerar los disímiles horarios de funcionamiento de cada centro de recarga. Por algo hoy en el Metro se realizan más del 60% de las recargas.

Además, más allá del número, sorprende que el AFT se empecine tanto en activar la carga web de las tarjetas que sólo podrá beneficiar a quienes tienen tarjetas de crédito o redbanc y acceso a internet (un número relativamente bajo de los usuarios del sistema) mientras no se haya diseñado también una máquina de autocarga, que no requiera de un cajero para su utilización. Si hay maquinas que venden sin problemas condones, cocacolas y Super8, no veo la dificultad para que ocurra lo mismo para recargar las bip’s.

Un segundo nivel tiene que ver con la fiscalización del mismo. Antes de la puesta en marcha del plan en febrero se fijó una tarifa de castigo (cerca de 40 mil pesos y cuyo no pago podía terminar con el acusado hasta en Dicom) y se contrató a 100 supervisores para controlar que los usuarios cancelaran la tarifa. Pero los problemas iniciales del plan modificaron las tareas de dichos fiscalizadores, que pasaron de controlar a los usuarios a controlar que los operadores cumplieran con las frecuencias comprometidas.

En el caso de los buses articulados bastaría con que un grupo de cuatro fiscalizadores podría entrar simultáneamente al bus, cada uno por una de sus puertas, lo que evitaría que los colados escapen al ver al inspector. Adicionalmente, los fiscalizadores podrían llevar tarjetas de identificación en vez de uniforme, lo que les permitiría realizar controles de manera más sorpresiva y, por ende, efectiva.

Una arista relevante al respecto es que el gobierno debiera dejar de sentir culpa por fiscalizar a los usuarios de un sistema de transporte que tiene una muy baja calidad de servicio. La tarifa integrada es suficiente beneficio para las personas que realizan los viajes más largos –quienes viven en la periferia- y la fiscalización ayuda a racionalizar el uso del servicio, sin perjuicio de que se mejoren los otros elementos deficientes del plan. En otras palabras, la fiscalización es una acción fundamental para que a mediano y largo plazo la tarifa se estabilice en un precio razonable. Es un paso en la dirección correcta.

Otro nivel de intervención tiene que ver con la información a los usuarios. Hasta el día de hoy el mensaje implícito es que la evasión es un tema particular, entre privados. Se trataría de una dificultad entre los usuarios que pagan el transporte y quienes no o entre los operadores y los usuarios infractores. La vía pública y la propia señalética dentro de los buses tiene que ser explícita en establecer que evadir el pago del bus es un delito, cuantificando la penalidad del mismo. Por ejemplo: “Si su tarjeta bip! no está validada en el bus, el inspector podrá multarlo hasta por 40 mil pesos”. Debe incluirse el mensaje de que “validar la tarjeta es SU responsabilidad” (una imagen de Lagos atemorizando con el dedo le agregaría valor a la propuesta) ya que en el régimen antiguo de las amarillas, la responsabilidad de cobrar el pasaje era del chofer a tal punto, que s un pasajero no tenía boleto el multado era el chofer independientemente de si el pasajero había cancelado o no su pasaje.

Este último tema nos lleva al último punto: el controvertido rol que deben jugar los choferes de los buses en el nuevo sistema. Por estar en contacto directo con los pasajeros y tener una larga tradición de autonomía y capacidad de organización, son uno de los elementos claves del nuevo sistema. Sobretodo porque la calidad de servicio de las amarillas no era muy buena (sí en cambio la cobertura), hay que evitar transferir la responsabilidad de la evasión íntegramente a los choferes. Si se les implementa un sistema de renta variable como vocean algunos, las carreras y el resto de las externalidades negativas regresarán con ello.

Más bien debieran estipularse castigos para inhibir conductas pro – evasión, como el abrir únicamente las puertas traseras del bus en el paradero para permitir la entrada gratuita a las personas, así como otras prácticas en la misma línea. Pero ojo, estás medidas sólo son socialmente aceptables y políticamente viables cuando el sistema de transporte capitalino demuestre que cuenta con la capacidad suficiente para llevarnos a casa sin desbordarnos. Hay que intervenir la tarea de los choferes con el resto de los niveles de análisis cubiertos y no partir por estos, porque de lo contrario les exigiremos una tarea imposible.


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video de colados

un video sensacional



Este video lo hicieron en un momento de descanso en Venture Conecctions, LC. El clima se ve notable
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viernes, junio 01, 2007

Punto de Ebullición



El cierre por 20 minutos del Metro de santiago provoca que multitudes de civiles se vuelquen a las calles para protestar por lo que dicen es un sistema de transporte humillante. La visita flash de la presidenta a Aysen después del maremoto hace que cientos de enfurecidos ciudadanos "funen" la visita.

Cómo dirían los geógrafos, el gobierno está pisando sobre hielo delgado. Cualquier desperfecto menor o técnico puede provocar una manifestación social de proporciones. Y esto no es sólo una cuña mediática de la oposición o de los agoreros del pesimismo (dicho escenario no sería grave, las oposiciones suelen sobrerreaccionar a los errores de los gobiernos).


Esto muestra la psicología de masas de nosotros los chilenos. Pese a los deseos de teóricos comunitarios y algunos políticos participativos -entre ellos la propia Presidenta con la noción del "gobierno ciudadano". Nuestra participación es dificilmente planificada, "civilizada", con personas gritando frente a la Moneda "que se vayan". No pasó con Pinochet y veo dificil que pase con Michelle.

Más bien lo que acontece en la historia política chilena es que se llega a un punto de ebullición catártico en donde la emoción colectiva brota después de estar largamente contenida a todo lo largo y ancho de la sociedad. A lo mejor falta otro condorazo como el Transantiago para que emerge o quizá, como en la manifestación pingüina, basta un pequeño malestar que como bola de nieve termine involucrando a la opinión pública.


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domingo, mayo 27, 2007

Sensibilidad Cultural 2



Hace algunas semanas escribí (Sensibilidad Cultural 1) que para estar completamente globalizados debíamos abrirnos tanto hacia la diverdad interna del país como al influjo del resto de los países del mundo. Quizá exactamente porque la tensión de integrarnos a los mercados mundiales es muchisimo más fuerte que los incentivos a reconocer nuestra propia diversidad interna, encuentro que el gesto del SENCE Metropolitano a incluir su nombre en mapudungún es un paso en la dirección correcta.
Ojalá más reparticiones públicas y privadas siguieran su ejemplo.

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domingo, mayo 13, 2007

2 hipotesis preliminares de los no europeos en europa


1. los californianos sienten distinto al resto de EEUU y son putamente egocéntricos. Eso se deduce de que cada vez que uno le pregunta ´where you come from?´responden: ´from california´. Claro, yo, habitante del tercer mundo, tengo que tener la peregrina idea de donde queda califormia, pero que pasa si yo dijera ´i came from santiago´ o un argentino dijera 'i came from jujuy'. Se caen de poto. Si hasta en africa han ubicado a nuestros paises. Se pasaron pa etnocentricos. Y ojo, que no pasa con los de Missouri o Virginia.

2. europa está plagado de australianos: de amables, chistosos y felices australianos. No he conocido tipos más buenos para el webeo y la cerveza. Al punto que la embajada de Australia abre una sucursal en munich durante el octoberfest para ellos. Vaya mundo.



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jueves, mayo 03, 2007

Los campamentos que la Mistral nos sopló

“Esa pobre Mistral, lechona y dulzona,
tiene en los senos un poco de leche con malicia”
Vicente Huidobro

Responda rápidamente, por osmosis: ¿Qué le enseñaron de Gabriela Mistral en el colegio o la escuela? ¿Qué es lo primero que se le viene a la mente cuando piensa en ella?

Después de que ganó el Premio Nobel y de que escribió los “Sonetos de la Muerte” debido al suicidio de su amor, casi todo Chile respondería al unísono: “Gabriela Mistral escribía poesía infantil”. No faltará quien nos ilustre con los célebres versos “piececitos de niño, azulosos de frío” o “dame la mano y danzaremos, dame la mano y me amarás”.

A mí en el colegio me recitaron clarito que la Gabriela Mistral, esa señora que honran poniéndola seriota y machota en el billete de cinco lucas, estaba centrada en el amor a los niños y alejada de temas complejos o polémicos como la política contingente, los conflictos sociales y la pobreza. Mire las fotos que ahí de ella en los textos escolares: rondas de niños, piruetas, ternura. Es una profesora sencilla y ejemplar. Casi como la madre simbólica de todos los niños de Chile.

Pero esa historia tiene otra cara, bastante menos sedante y más comprometida con el mundo moderno que le tocó vivir.

De hecho, el clásico poema “piececitos azulosos de frío” son la denuncia feroz que Lucila Godoy, cuando era directora del Liceo de niñas de Punta Arenas en la primera década del siglo XX, realiza sobre las condiciones en que los niños van a las escuelas a estudiar. Nos dice Gabriela:

“Propuse entonces –inaudita novedad- prolongar el año escolar en los meses templados y crear las vacaciones de invierno. Por mayoría implacable de votos pedagógicos se acordó no innovar, no introducir estas vacaciones invernales que permitirían a los niños no abandonar el calor del hogar paterno para coger fríos iletrados –que la letra con frío no entra- y la razón que me dieron las autoridades educacionales, privadas y estatales del territorio, fue algo que me remeció el tuétano del alma: los niños necesitaban el tiempo bueno para trabajar en el campo” (Scarpa en Teiltelboim, pg. 96).

Hace 100 años que la poetisa ya nos había advertido que los niños pobres de Punta Arenas iban a la escuela y a la cosecha a pata pela’. ¿Qué habrán comido, cómo se habrán vestido, de qué materiales estaban hechas las casas de esos niños?

Para averiguarlo no es necesario sumergirse en libros de historia ni volver al pasado. Porque hoy ya intuimos de manera bastante clara que en Punta Arenas –y probablemente también en la décimo primera región- hay campamentos. Los resultados oficiales estarán, como muchos saben, en junio cuando se presenten los resultados del IV Catastro Nacional de campamentos.

En todo caso, esto vendría a romper nuestras frágiles convicciones compartidas con Chile Barrio de que de Chaitén al sur no habría campamentos porque “hace demasiado frío”. Como si las bajas temperaturas, la lluvia intensa y la nieve fueran una vacuna contra la miseria en nuestras sociedades.

Releer a la Mistral hoy puede servirnos no sólo para volver a valorarla en su verdadera estatura intelectual de feminista e indigenista decidida, sino también de antídoto para simplificaciones o heurísticos que en vez de simplificarnos la resolución de los problemas en la lucha por derrotar la pobreza nos colocan innecesarias barreras para verlos. Sabia era la vieja.

Aquí va el poema completo, para ver que de tierno no tenía mucho:

Piececitos de niño,
azulosos de frío,
¡cómo os ven y no os cubren,
Dios mío!

¡Piececitos heridos
por los guijarros todos,
ultrajados de nieves
y lodos!

El hombre ciego ignora
que por donde pasáis,
una flor de luz viva
dejáis;

que allí donde ponéis
la plantita sangrante,
el nardo nace más
fragante.

Sed, puesto que marcháis
por los caminos rectos,
heroicos como sois
perfectos.

Piececitos de niño,
dos joyitas sufrientes,
¡cómo pasan sin veros
las gentes!



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lunes, abril 30, 2007

Los Sistemas de información de Transantiago

El sábado 10 una señora increpaba al subsecretario delante de las cámaras de TV diciéndole que el problema era que el gobierno pensaba y opinaba con mentalidad de automovilista. Dejando de lado las consideraciones resentidas de su opinión, su comentario guarda mucho de razón: la información que se entregó a los futuros usuarios del sistema fue pensada para un público demasiado educado, lector, interesado y preparado. Los principales métodos de comunicación han sido todos autoservicios: página web, mapa, call center. Vamos uno por uno.

La pg web. La página web entrega buena calidad de información: donde subirse a los buses, donde hacer los transbordo, desde donde y hasta donde caminar. Pero lamentablemente su uso está restringido mayoritariamente a las personas jóvenes y adultos jóvenes, así como a personas que realizan labores en oficinas. Pero por este medio no se puede pretender llegar al 100% de los santiaguinos.

La pregunta clave que uno debiera hacerse es: ¿Cuántos santiaguinos tienen acceso a impresora, computadora e internet y saben usarlos? Porque si no imprimo el trayecto que voy a realizar tendría que recordarlo o anotarlo en algún lado. Y recordarlo, si tengo que hacer más de un transbordo se hace cuesta arriba, peludo.

El mapa. Es cierto que el mapa de los recorridos era imprescindible, pero a lo mejor se cometieron algunos errores en su diseño y estimación de uso.

Primero, el diseño fue bien cuidado (la ciudad entera a escala, las calles principales con sus nombres, etc.) pero extremadamente inadecuado. Se trata de un pliego enorme, más grande que las hojas de El Mercurio, parecido a una pequeña sábana. Dudo que se pueda extender con tranquilidad en la calle, menos en un paradero o dentro de un bus o vagón del metro con más gente al lado.

Respecto a la estimación del uso, el mapa es como las instrucciones del televisor, uno sólo lo mira cuando algo sale mal. Cuando hay un problema y uno no sabe dónde queda la calle a la que uno va. Es decir, el mapa es el segundo paso, el paso que uno da cuando ya está confundido o perdido (en el caso de las instrucciones de TV, cuando quiero cambiar de canal y no puedo). Algo parecido puede decirse del iluso “planifique su viaje” en la página web.

Entonces... ¿qué viene antes del mapa? Obviamente, el intento intuitivo de los sujetos, actuar “por tincada”. ¿Suena irresponsable o poco comprometido con el Transantiago? Si estoy en Vicuña Mackenna con Matta y voy a Providencia con Suecia, mi conocimiento previo –mi conocimiento amarillo- me dice que más me conviene ir a la Plaza Italia antes que subir por Grecia hasta Los Leones. Y lo que puede ocurrir... y ocurre, es que mi conocimiento amarillo ya está obsoleto, añejo. A lo mejor ya no llego hasta providencia llendo a Plaza Italia.

En vez del centrar tanto la difusión en el mapa se puede entregar la información allí donde es crítica: en el paradero. En cada paradero se pueden mostrar los recorridos que pasan por ese paradero específico, adonde se dirigen y las principales paradas. No toda la ciudad, no queremos ser magisters en el nuevo sistema. Por lo mismo, los monitores han sido fundamentales para orientarse. El monitor me dice el recorrido que me sirve, no todos los otros.

Además, el mapa brilla por su ausencia allí donde se lo necesita: en los buses. Cada bus debiera tener un mapa legible de sectores que pasa (mínimo Times New Roman, 18). Si es troncal, de los 2 o 3 sectores que transita. En el caso del local, de su propio sector únicamente. Ojalá un mapa de líneas continuas (al estilo del Metro), abriéndose en ramas los servicios locales, como el siguiente dibujo:




El call center. Este sea quizás el más accesible de los tres servicios nombrados, aunque tampoco su acceso sea universal. Primero, aunque el número de acceso sea 800, sólo el 51% del país tiene teléfono de red fija (eso lo saben bien los equipos de marketing) y desde celulares se paga la llamada. Existe, en todo caso, la posibilidad de llamar de un teléfono público. Más importante aún que eso es que si bien hipotéticamente todos podríamos llamar al call center si tuviéramos alguna duda, pocos de nosotros lo harán. ¿Por qué? Desidia social y, nuevamente, porque informarnos

Uno se pregunta: ¿Hubo focus groups representativos de la población (hombres, mujeres, universitarios, técnicos, obreros, adultos mayores, etc) para comprobar que la señalética era comprendida y amigable para todos los usuarios? ¿La sábana-mapa era completamente autoexplicativa o era mejor subdividirla?

Ahora que la prestación de los servicios se ha normalizado sería bueno revisar las formas en que se difundió el Transantiago. Al menos para que a Bambam no lo golpeen la próxima que lo pillen en la calle.

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domingo, abril 22, 2007

el efecto de la cultura en transantiago: el lío de los numeros

Los medios de comunicación han repetido como loros que el Transantiago implicará un inmenso cambio cultural en la vida de los santiaguinos. Sin embargo, se ha profundizado menos en el “contenido” de ese cambio cultural, en las pequeñas modificaciones a las que nos puede costar acostumbrarnos. Para nadie es novedad que hay pequeños detalles, como el nombre que se le da a los objetos o acciones, la forma en que se comunican los cambios que pueden definir el éxito o el fracaso de un proyecto. De eso y de un poco más es de lo que hablamos acá. Aquí no hablaremos de los aspectos técnicos que han causado estragos estos días sino de como la cultura impacta en procesos de cambio como estos.

Esta semana me he encontrado con bastantes personas preocupadas de que ahora transitará por la avenida un solo recorrido donde antes transitaban varios. Les preocupa especialmente que las micros que circulen den a vasto con las personas que toman locomoción por dicha avenida. Es decir, asemejan el número de recorridos con el número de microbuses que circulará. Si hasta la Tercera el jueves 15 publicaba que habían bajado los decibeles en el centro porque pasaban menos recorridos.

Esto obviamente es una concepción errorea de cómo funciona el nuevo sistema en la actualidad. Pero es una concepción que está en los usuarios que debe ser corregida, enviando el mensaje correcto. Si no, las personas se pueden sentir innecesariamente degradadas o insultadas por el Transantiago. El mensaje que debe transmitirse entonces es claro: “Si bien ahora hay menos recorridos, hay más micros por recorrido”.

Siendo honesto, esto último tampoco es completamente cierto. El parque de microbuses de Santiago se reducirá de ocho mil a cinco mil quinientas máquinas. El punto es que ahora la mayoría de los nuevos buses son articulados pero tienen más capacidad de pasajeros. Pero con ello, el problema a nivel comunicacional se complejiza más. ¿Cómo explicar de manera clara y sencilla que ahora existirán menos buses y menos recorridos pero que la capacidad del sistema no se verá afectada?

La respuesta, a nivel técnico, es fácil y clara. Los buses del transantiago son más grandes y los recorridos más cortos (inclusive los troncales). Aterrizarla para que todos los santiaguinos lo comprendamos a cabalidad resulta un poco más difícil, compleja.

Estas confusiones que los santiaguinos tenemos en la cabeza se explican en parte porque nuestra cultura es de base concreta. Lo que las personas ven o tocan es “más real” que lo que se argumenta o dice. Ejemplos de ello ha por montones: la tasa de interés de la multitienda le importa menos a las personas que cuanto es la cuota mensual que deben pagar.

Lo central acá es cómo, a partir de que nuestra cultura es más concreta que abstracta podemos hacer entendible las modificaciones para todos los santiaguinos, sin exclusiones. Veremos que es un desafío con que toparemos continuamente.

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miércoles, febrero 21, 2007

Sensibilidad Cultural


Dos aspectos distintos de europa me han llevado a la misma conclusión: tenemos que preparar nuestro lenguaje a las diferentes sensibilidades culturales, tanto hacia adentro como hacia fuera del país. Para explicarlo voy a partir contando un par de cosas que he visto por acá.
En Barcelona el McDonald's se publicita en las calles y atiende en catalán, así como el resto de las empresas y personas en cataluña y el pais vasco. Y en Egipto o Marruecos las señalizaciones del tránsito están tanto en árabe como en inglés. Incluso en nuestro barrio las cosas van en esa dirección: Microsoft se encuentra desarrollando el Windows en quechua.
¿Y entonces qué? Pues que tendríamos que hacer bilingües a nuestros ciudadanos, artefactos culturales y ciudades en un doble sentido: tanto reconocer nuestra diversidad cultural interna donde la halla (sin lugar a dudas en la I, II & IX Región) y globalizar nuestros centros urbanos.
Si lo anterior parece muy criptico, aqui van dos botones de muestra. Muy concretas, por supuesto. Las señalizaciones del tránsito en Santiago podrían estar en castellano e inglés, así como en temuco podrían ser en castellano / mapudungún y en arica castellano / aymara / quechua. Lo mismo con los documentos oficiales, el nombre de las dependencias públicas y privadas.

Así aprenderíamos por the easy way tanto el inglés que nos conecta con el resto del mundo como el mapudungun, quechua y aymara que nos haría entender mucho mejor nuestro tan peculiar español mestizo.


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